Mapuches, los nuevos enemigos de Piñera
SANTIAGO DE CHILE- EL Universal /DPA- 21/01/12.

CONFLICTO. Desde el retorno a la democracia en 1990, Chile ha devuelto unas 600 mil hectáreas a las comunidades mapuche (Foto: ARCHIVO REUTERS )
En medio de protestas sociales, el gobierno de Sebastián Piñera abrió un nuevo frente de conflicto con la etnia mapuche en el sur de Chile, donde están algunas de las zonas más pobres de ese país.
El nuevo episodio de la crisis, que los últimos años dejó dos indígenas muertos a tiros por la policía y decenas de encarcelados, estalló cuando el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, acusó a grupos mapuche de provocar incendios que han arrasado 30 mil hectáreas forestales.
“No sé por qué Hinzpeter es tan racista y por qué inculpa al pueblo mapuche”, reaccionó el lonko (líder) de la comunidad Cacique José Quiñón, José Cariqueo, en medio de operativos policiales en la zona de Carahue, donde murieron siete brigadistas que combatían los siniestros.
El gobierno, que intenta remontar un apoyo de 20% a 30% en encuestas, anunció a su vez que invocará contra los responsables de los incendios la aplicación de la Ley Antiterrorista, norma criticada por Naciones Unidas por permitir juicios dobles y testigos pagados.
Como parte de esta ofensiva de la autoridad, varios operativos policiales comenzaron en la zona indígena, entre ellos uno en la comunidad mapuche José Guiñon en el lof (unión de comunidades) de Chequenko, donde hubo disparos de parte de las fuerzas de orden. “Todo esto tiene un olor a montaje como los que hacía la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990)”, dijo a DPA el vocero del Secretariado Europeo de la Comisión Ética contra la Tortura, José Venturelli, de visita en esa región.
“Los policías no entraron a las casas de la comunidad José Guiñon, sino que dispararon hacia ellas, quedó una cantidad enorme de municiones tiradas en el suelo que yo vi”, detalló el funcionario. “La gente mapuche esperaba este ataque, porque había habido helicópteros recorriendo la comunidad días antes”, agregó.
Ante las críticas, el portavoz del gobierno, el ministro Hernán Chadwick, primo de Piñera, optó por bajar el nivel del conflicto que en el pasado complicó a los ex presidentes socialistas Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010), quienes también aplicaron la Ley Antiterrorista a los mapuche.
“El gobierno no insiste en la responsabilidad de un grupo mapuche o vinculado al mundo mapuche, el gobierno ha insistido, porque tiene las medidas y las pruebas que así lo indican, que el incendio fue intencional”, sostuvo.
Pese a esas palabras, lo cierto es que Hinzpeter dijo que conjeturaba que detrás de los incendios estaba la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una organización mapuche que reclama para su pueblo una autonomía similar de la que goza Cataluña en España.
Desde la cárcel, el líder de la CAM, Héctor Llaitul, negó que su organización estuviera detrás de los incendios, que provocaron críticas a la reacción inicial de la autoridad en el combate al fuego. El conflicto, que en 2010 vio una huelga de hambre de 80 días de los mapuches presos, además derivó ya en restricciones a la prensa internacional.
La guardia de prisiones (Gendarmería) revocó de hecho una autorización dada a la cadena Al-Jazeera para que entrevistara a Llaitul, aduciendo razones de seguridad interior del país.
En ese contexto, la esposa de Laitul, Pamela Pezoa, dijo a DPA que temen un posible montaje. “No creo que luego de todo esto nos pidan disculpas”, ironizó. Los incendios en el sur de Chile, que superan las 55 mil hectáreas, están concentrados mayoritariamente en las regiones del Biobío y la Araucanía, donde las comunidades mapuche reclaman la devolución de tierras en propiedad de empresarios, alegando derechos ancestrales.
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